lunes 6 de abril de 2009

Lo que realmente me saca de mis casillas: Las niñatas idólatras

Me repudia esta moda descarriada de idolatrar prepúberes imberbes que bailan, cantan o lo que sea, en fenómenos neopijos como High School Musical, Hannah Montana, y demás tonterías.

Gran parte de la culpa de esta insulsa cultura infantil la tienen sus cimientos, sus bases, sus ancestros, sus antecesoras: las revistas, como la Super Pop y esas marranadas, para niñas que ni sangran pero que ya mojan las bragas cada vez que ven a esos niñatos de género confuso en sus fotos tope guays que hacen frotarse las manos a sus papás viendo cómo su niño se hace famoso y se forra a base de una imagen atrofiada entre los maquillajes de cutis perfecto y los pelos alborotados y flequillitos que lo único que hacen es que disfrutes imaginándote cómo se movería ese flequillo si le arrearas al niñato en cuestión una soberana colleja de esas que se dan con rabia mientras te muerdes la lengua.

Salen en fotos incluso en bañador, posando como estrellas del séptimo arte, y ocupan las paredes de las habitaciones de las niñas pomposas de turno... Antes, en nuestros tiempos, y tampoco soy nada mayor, las niñas idolatraban a cantantes de verdad, actores, músicos, pero adultos, y forraban sus carpetas con fotos de Ricky Martin, Alejandro Sanz, Brad Pitt... Ahora cada vez babean con críos más pequeños, hasta que les robe la carpeta algún pedófilo.

Las modas son lo que son, pasajeras por naturaleza, pero lo malo es que ésta ha llegado a la industria cinematrográfica, una industria que no sabe decir basta, y que si algo funciona lo exprimirá secuela tras secuela. Al público adulto eso cansa, se supone que tienen más dedos de frente, y llega un momento en que el espectador no quiere que le tomen el pelo. Estas niñatas no, siempre querrán más y más, y cada High Putuschool Musical que salga estarán ahí las primeras chorreando flujo y chillando, y cuanto más les den más querrán.

Es algo que degrada a todo el mundo, absolutamente a todos. A los que las hacen, porque ven el filón y buscan aprovecharse de los padres de las niñatas mojabragas que les dan la paga y ellas se lo gastan en ver la camisa desabrochada del rey de sus sueños húmedos. También degrada a las productoras, que apoyan material lavacerebros para crear un producto sin arte, vacío, un puto envoltorio de niños y niñas guapetes que bailan y brincan mientras el estudio les ajusta la voz para que no canten como si tuvieran un pez globo en el ojal. Por supuesto que no da ningún prestigio a un cine que estrena estas películas y las mantiene semanas y semanas en cartelera, porque las niñatas siguen viniendo, y ellos lo único que tienen que hacer es cobrar y pasar la fregona por donde han pasado las marranas de las niñas. Y por último degrada la inteligencia de los niños, que se les ofrece algo insulso y vacío que ellos tragan por los ojos, les gusta, y obvian la calidad. Irán a ver Wall•E o algo de prestigio, pero sus precocinados cerebros, sus mentes manipulables, y sus pubis con pelusilla les harán volver y volver a sonrojarse cuando su estrella favorita de 12 años guiñe a cámara.

Me encienden, estas cosas me encienden, porque luego quieres ir a ver un peli que llevas tiempo esperando y pinta con calidad y no te la dan, porque tienen 3 salas llenas de pijos y pijas con los ojos como platos mirando cómo bailan sus neoídolos líderes de masas, de masas tiernas y jóvenes, de mentes manipulables y moldeables, que se aprovechan de la fragilidad de las personalidades juveniles. Y si has trabajado en un cine, como es mi caso, aún te dan más asco estas hordas de sacos de hormonas descarriadas, cuyos padres no les han dado una hostia bien dada en su vida, y dan ganas de darle todas las que se ha perdido a la vez. Da la casualidad de que curré en el cine más caro y pijo de España... y ahí se ve la púrria, la indecencia, y lo peor de todo es que son el futuro.

Hasta aquí la primera entrega de Lo que realmente me saca de mis casillas..., ya iré publicando más a menudo. Y aviso de que lo haré con nuevas parrafadas, porque cuando doy rienda suelta a lo que me saca de quicio necesito vomitar todas las sandeces que sean necesarias hasta que me quede a gusto, o al menos, hasta que logre hacer ver a alguien el por qué de mis desprecios a tan despreciables atrocidades, valga la redundancia.

Un saludo en frasco hermético.

PD: Y recordad... el pan de molde sin corteza mola, pero un bikini de pan de molde sin corteza es una puta mierda.

sábado 4 de abril de 2009

Lo que realmente me saca de mis casillas...

Muy buenas de nuevo, después de tantísimo tiempo.

No he escrito antes por un compendio de razones, entre ellas una que prima sobre el resto, y es que no tenía ganas... Muchas cosas me han ido pasando a lo largo de estos meses, y me quitaban las ganas de sentarme de nuevo a escribir gilipolleces, pero aquí estamos de nuevo.

Hace tiempo que tenía en mente dedicar aquí unas brutales y soeces palabras a ciertos aspectos de esta mierda de sociedad en la que se está transformando el mundo en que vivimos, y ciertamente me apetece cagarme gratuitamente en algo, así que en breve empezaré.

Voy a llamar a esta próxima descarga de críticas "Lo que realmente me saca de mis casillas", haciendo referencia al genial Peter Griffin de Padre de Familia. Los que lo hayan visto me entenderán. Así pues, me dedicaré a escribir exageradamente pero sin falta de razón, a mi entender, sobre aspectos mierdosos del día a día y que de verdad me sacan de quicio, aunque todos los pasemos por alto. No penséis que me revienta todo constantemente, sólo es que exageraré la reacción que me producen ciertas cosas, esas que a todo el mundo les joden pero que cuesta saber por qué, o simplemente explicarlo todo lo cruelmente que podría llegar a hacerse, y que yo haré aquí con mucho gusto y mucho mal gusto también. Criticaré cosas generales, cosas específicas, cosas que se las saca de la cabeza algún gilipollas y van otros y lo aceptan... será variadito.

A algunos les gustará cómo acribillaré a las personas, grupos o solamente situaciones en las que se producen los hechos que criticaré, y les encantará la forma despectiva, soez, brutal y cruel con la que lo haré. A otras personas les parecerá ofensivo, pues ahí tienen la puerta.

Cada poco, o eso pretendo, os dejaré una nueva entrega donde me despacharé a gusto con todo tipo de desfachateces pero que realmente son lo que pienso, elevado en magnitud, por supuesto. Si esto lo lee alguien, cojonudo; si no lo lee nadie, al menos me servirá de desahogo y evidencia del asco que se puede sacar de ciertas cosas, siempre intentando que sea en clave de humor. Tampoco os esperéis algo bonito... intentaré que sea gracioso pero será igual de cruel, pero eso sí, elegante.

Pues hasta aquí el preludio, en breve la primera entrega. Os dejo un adelanto: ¿Qué pensáis de fenómenos preadolescentes de la índole High School Musical o Hannah Montana y sobretodo de las hordas de niñatas prepúberes que los idolatran? Pronto sabréis lo que pienso yo, absténganse aprensivos.

Un saludo en cajetilla de veinte.

lunes 30 de junio de 2008

Bunny Suicides, los conejos suicidas.


¿Qué vida estará pasando un conejito para querer darle fin? Pues no lo sabemos, pero lo que sí podemos ver es que tienen mucha imaginación para acabar con su sufrimiento.

Los conejos pueden ser unos encantadores animalitos, pero en lo más profundo de su psique radica el mal, y moran los pensamientos más macabros imaginables. Son capaces de maquinar con destreza originales formas de quitarse la vida, asegurándose siempre una pronta y efectiva muerte. Cualquier cosa o situación puede llegar a servirles para despedazar sus peludos cuerpos y parar sus tristes corazones.

Su deprimente vida les puede, y deciden simplemente poner fin a sus preocupaciones. Ya no les importan los estudios, ni los desamores, ni el trabajo, ni la familia, ni el resto del mundo... han decidido que se acabó, y lo llevan a cabo. Se ven como seres despreciables y quieren dejar de serlo, acabar con todo de una vez.

Estas evidencias son las que plasman las famosas viñetas conocidas como Bunny Suicides, en las que montones de conejitos ansiosos por morir buscan la manera de acabar con sus decadentes vidas lo más eficientemente posible.

Aquí os las dejo, para que admiréis el gran tesón de estos orejudos, y la facilidad que tienen para huir de los problemas. Ellos no sufren, ya han sufrido, les admiro ;-)











Riámonos de las desgracias ajenas, que además son conejos, así que qué más da. Que sufran, que cuanto más lo hagan más nos reiremos.

Un saludo burbujeante.

jueves 12 de junio de 2008

Insomnio


I can't get no sleep...

No puedo dormir... y lo necesito, pero no puedo...

Demasiado estrés, demasiadas cosas...
Demasiada falta de motivación...
Demasiado lejos el final...
Demasiado cerca el principio...
Demasiadas cosas en la cabeza...
Demasiadas horas perdidas...
Demasiadas horas necesitadas...
Demasiada falta de concentración...
Demasiados pensamientos inútiles...
Demasiado asco por las obligaciones...
Demasiadas salidas a ellas...
Demasiada añoranza...
Demasiados temas sobre la mesa...
Demasiadas preguntas...
Demasiadas posibles respuestas...
Demasiado irreal todo...
Demasiado parecido al pasado superado...
Demasiado temeroso el presente...
Demasiado tiempo esperando...
Demasiado triste...
Demasiado insomnio...

Y contando ovejas llegué hasta un millón. Y la última me dijo:

No somos más... ¿volvemos a pasar?
Le dije que no hacía falta...

Y fue mi mayor error...

Porque empecé a contar pensamientos...

Y eran más de un millón...

Se hizo de día.

Y lo peor de todo es que...

Todo seguía igual.


martes 22 de abril de 2008

Cavalia


Cavalia es el espectáculo de doma artística de caballos de los creadores del Cirque Du Soléil. Pero no sólo tiene números con caballos, sino que es una mezcla perfecta entre espectáculo circense y exhibición ecuestre. Combina a la perfección espectaculares equilibrios, saltos y acrobacias con la más sorprendente muestra de las habilidades de los caballos, que realizan números que te dejan admirado sobre tal capacidad de aprendizaje. Como sus mismos creadores describen:

Nunca se había representado la unión entre el hombre y el caballo de forma tan bella e innovadora. Cavalia transporta al espectador a un mundo de creatividad e imaginación en un espectáculo que combina las artes ecuestres, la danza y las acrobacias con música en directo, proyecciones multimedia y decorados virtuales. Después de haber visto Cavalia cambiará la forma de ver a los caballos. Cavalia... Una aventura inolvidable.

Llevaba mucho tiempo esperando ir a ver el espectáculo, desde que me enteré por el telediario de que venía a Barcelona. Sabía que le encantaría a con quien fui a verlo y ya empecé a preparar la sorpresa. Miré el día idóneo y reservé las entradas, y ya casi no quedaban para ese día y de esa categoría, y eso que aún faltaban casi 3 semanas. Escogí la modalidad Rendez-Vous VIP principalmente porque ya que iba quería lo mejor, y poder disfrutar de un trato especial para mí y mi acompañante. Consistía en: los mejores asientos, estancia en la carpa VIP antes, en el intermedio, y después del espectáculo, barra libre de bebidas (se echó de menos que no hubiera nada para picar y que los bocadillos costaran 6€), recuerdo de Cavalia y una visita a las cuadras tras la exhibición.

En general esta modalidad no acaba de compensar el precio, ya que está muy bien pero no conforme al desembolso. La estancia en la carpa VIP es agradable, con luz tenue e hilo musical, televisores con imágenes de caballos y todo bien ambientado, pero para la hora que era se echaron de menos algún tipo de canapé junto con la barra libre de refrescos y cava, ya que su ausencia implicaba o haber cenado a las 7 de la tarde o verte obligado a gastarte un dineral en un bocadillo, cuando ya te habías dejado un riñón en todo el paquete. No me pareció justo en ese aspecto. El recuerdo de obsequio fue un bonito calendario. Y por último la visita a las cuadras que luego comentaré. Que conste que el balance general fue muy positivo, pero quizás es un precio excesivo para la poca diferencia con otras modalidades.

Empezó el espectáculo, en un escenario que poco tardamos en descubrir que estaba vivo, con un incesante movimiento de suelos, telones, plataformas, luces, paredes, cascadas desde el techo, etc. Un escenario que crecía, que menguaba, que se transformaba a medida que la historia transcurría y pasaba por cada una de las estaciones del año. Los nombres de cada acto los he sacado de la página web del Cavalia.


El Descubrimiento: Un elegante bailarín y un impetuoso corcel, el equilibrio en armonía de la vida.

Aparece un precioso caballo blanco, sólo él bajo tenues luces. El escenario muestra por primera vez su vida enseñándonos un lago en su centro, sobre el cual aparece bailando una dama. El caballo la admira, la respeta, se le acerca sumiso, y bebe junto a ella. Bailan. La bailarina se funde con él. Es el descubrimiento del uno sobre el otro.


La Bola: El milagro de un primer encuentro. ¿Crees que podremos ser amigos?

Empezamos a descubrir la cara circense. Una bola en el escenario, y un bailarín que la hace suya. Nos hace creer que toda la vida se ha movido sobre una bola, no falla, perfección. Movimientos suaves sobre la bola. El caballo aparece, solo, sin nadie que lo guíe, él sabe lo que tiene que hacer, unirse al artista de la bola y actuar con él, reencontrarse pero hacer creer que es un mágico primer encuentro, y lo consigue, el caballo lo consigue, porque actúa.


Vuelo: ¿Quién sabe dónde hacen guardia los ángeles?

De nuevo el escenario cobra vida. Esta vez se cierra en una pista circular, sobre la que aparecen como volando tres mujeres descolgándose grácilmente del oscuro techo cableado. Bailan sobre sus ataduras, suben, bajan, se balancean, esperando a los jinetes. Éstos aparecen, en sus tres caballos, que dan vueltas a la pista, mientras las trapecistas se suben a ellos y los cabalgan como si flotaran. Te olvidas de los cables, sólo ves a los jinetes trotando con sus caballos mientras sostienen a un hada flotante cada uno. Belleza.


El Espejo: A veces vemos en otros seres el reflejo de nosotros mismos.

Una amazona aparece con su corcel blanco. Blancas son también sus vestiduras. Se mueve suavemente sobre su montura, mientras el animal da pasos pulidos y refinados. Se acerca al centro del escenario, donde se encuentra con otro caballo y otra dama sobre él. Simulan un espejo. Se mueve uno, mientras el otro hace lo propio a la inversa. Giran, se miran, se ven, cada uno el reflejo del otro. Movimientos exactos y precisos. Te crees que los caballos lo entienden, entienden que tienen que hacernos creer que cada uno es la imagen real y el otro el reflejo. Van a una, exquisitamente acompasados.


La Posta Húngara: Viaje en el tiempo hacia el coliseo romano y sus intrépidas gestas ecuestres.

El escenario llega a su máxima extensión, y las paredes se iluminan con los proyectores creando el amurallado de un anfiteatro de arcos romanos. Suena la música, que anima. Y velozmente aparecen bigas y cuádrigas, pero sin carro, los jinetes montan de pie sobre los lomos de los animales, mientras cogen las riendas. Las bigas, de dos caballos, dan vueltas y saltan obstáculos, mientras que las cuádrigas, de cuatro, los persiguen. Velocidad y elegancia, que te transportan a los tiempos en que las carreras ponían a prueba a estos bellos animales.


Libertad: Flotando como un gavilán... vuela el ser humano.

Llega el buen tiempo, el escenario así parece mostrarlo. Luces amarillentas, rojizas, imágenes templadas proyectadas sobre las paredes que contrastan con las del siguiente acto. Y un hombre que desciende de las alturas. Posa, danza, se desliza, domina sus ataduras a placer, y se posa suavemente sobre el caballo más grande, una auténtica preciosidad de animal. Se deja, lo permite, es parte de su sabiduría, el hombre volador le manda, él obedece.


Carrusel: Mientras sus sombras se dibujan sobre los árboles, se ocultan juntos en un bosque secreto.

Cambia el tiempo en el escenario. Oscurece, parece que llegó el frío. Cinco jinetes, cinco caballos, una sola orden silenciosa: haced lo que sabéis hacer. Parecen uno, se mueven al unísono. Se separan cuando tienen que hacerlo, se juntan cuando deben, no pisan en falso, y los jinetes los guían sólo en ocasiones. Los cinco se entrelazan, se unen, bailan, juegan elegantemente siguiendo una coreografía perfecta de la que no se desvían un ápice. Los caballos lo han memorizado, y ahora muestras exultantes lo que han aprendido, como si disfrutaran, y lo hacen.


Alta Escuela: En un mundo a su medida, el tiempo se detiene.

Caen hojas secas del cielo, sobre el escenario, sobre el público. Ha llegado el otoño, el frío lo presagiaba. Se llena todo de tonos marrones y amarillos apagados. Un caballo entra, con el pelaje en comunión perfecta con el escenario, un marrón castaño precioso. Lo monta una mujer, que únicamente hace que el caballo se suelte y confíe en ella. Ambos nos muestran por qué están ahí, porque crean, porque muestran un pedazo de arte, algo que ambos rebosan.


Volteo en Línea: La velocidad, la precisión, la adrenalina. Sólo existe el presente.

Te sorprenden. De repente te sumerges en una alocada carrera si así pudiera llamarse. Los caballos únicamente cruzan el largo del escenario, para desaparecer tras los telones, pero lo hace una y otra vez y a toda velocidad. Los jinetes gozan, gritan, se regodean en sus posturas, nos quieren mostrar lo fácil que hacen que parezca, pero no lo es. Prueban muchas posturas y en todas ellas te dejan sin habla. Entra en juego la comedia. Divierten, y a la vez entusiasman. La velocidad se junta con la belleza de los caballos americanos, y las acrobacias de los jinetes. Sublime mezcla.


Caballero Bungee: Un jinete se sube a un caballo desconocido; de repente, aparece una mujer sobre él...

Cae una intensa lluvia. El escenario cobra de nuevo vida, y deja que llueva sobre él. Una gruesa cortina de agua lo tapa cual telón. Sobre las gotas se proyectan imágenes, en las que un caballo parece sobresalir del agua. Precioso, inteligente, original. Aparece un corcel blanco, directo hacia la lluvia, y la cruza. Lo persigue un hombre, y habla con él. Se funden en una comunicación imperceptible, que se muestra al subir el hombre a su lomo. Y del cielo aparece la dama, descendiendo lentamente, para juguetear elegantemente y posarse como una pluma. Se completa el círculo, caballero, dama y dueño del bosque.


Liberté: ¿Quién dice que la comunicación necesita palabras?

Libertad, esa es la palabra. Empiezan dos esbeltos caballos negros, con sus largas crines. Corren y galopan, solos, sin ayuda. Saben lo que hacen. Aparecen dos más, blancos. Se unen, actúan, coreografían sus movimientos. Despiden a los negros, y aparece el genio. El gran domador, el jefe, y sin palabras les guía. Los caballos lo admiran, le hacen caso y a gusto además. Saben que es su amigo, y le compensan. Le entienden, captan sus solas miradas, y lo aman. Él los quiere más que a ninguna otra cosa, y ese amor mútuo se percibe en cada uno de los movimientos. Los caballos lo aman.


Esos son los actos de los que consta la exhibición, y aunque haya comentado que el precio del VIP es exagerado en comparación con las otras modalidades, he de decir que en general me dejó fascinado. Al acabar la función, los mozos de cuadras (que no Mossos de Esquadra) nos llevaron a ver a los caballos. Aquí también me faltaron un par de detalles, como que la visita no fue guiada, es decir, que era por nuestra cuenta, y que quizás fue un poco corta, pero en general muy bien. Aunque haya criticado un par de cosas no me arrepiento de nada, simplemente lo comento como datos, pero ya para llegar a la perfección. Fue un día espectacular, y la experiencia es algo que un amante de los caballos no podría perderse, pero incluso a cualquier persona es algo de lo que le quedará un recuerdo muy especial.

Ahora Cavalia ya se ha trasladado a Madrid, donde estará hasta el 11 de Mayo, así que desde aquí aconsejo a todo el que tenga la oportunidad que se anime, que no se arrepentirá. Hay varios tipos de entradas, y varios horarios, consultadlo en su misma página web, desde la que podéis reservar, comprar, informaros, etc. Vale muchísimo la pena, no es un espectáculo como cualquier otro, o como un circo, un zoo, o cualquier cosa, es algo único de verdad.

Lo mejor: que me dijeran "es al espectáculo que me han llevado que más me ha gustado en toda mi vida". Eso no tiene precio. Así que todo esto te lo dedico a ti, mi acompañante.

Y perdón por la tardanza en escribir todo esto, que como véis ha sido una entrada que lleva bastante trabajo. He puesto que aparezca la primera ahora que ya está acabada. Espero de corazón que os guste.

Un saludo ecuestre.

miércoles 2 de abril de 2008

Avergonzado...


Antes de acabar los exámenes, dentro de unas horas, y antes de terminar la entrada del Cavalia, quería poner aquí esta reflexión del Fotolog y decir públicamente lo decepcionado que estoy conmigo mismo, la poca lástima que me doy y la repulsa por mi actuación o mejor dicho, por mi falta de actuación... Soy consciente de todo, admito los palos que me queráis dar, me los merezco...

Me doy asco, de verdad. Me avergüenzo de mí mismo y de mi pésimo estudio... porque soy un mierdas, porque no tengo voluntad y lo peor de todo, porque soy un puto vago...

Yo creo que va más allá de la vagancia, porque tampoco es que dedique 3 horillas al día y duerma 12 cada noche... la realidad es que duermo como mucho 6 o 7, muchos días 4 o así, y me tiro una media de 10 horas al día en la biblioteca. Soy el primero que está ahí y a quien le dicen que coja sitio.

Lo que no puede ser es que sea el que más horas está y el que menos horas estudia... de eso me avergüenzo, de que lleve 3 trimestres seguidos s¡n poder estudiar. Antes le echaba la culpa a cosas que pasaban justo en esos momentos, pero ahora ya no hay excusas... le he pillado una manía sobrehumana al estudio. No soporto sentarme delante de algo tan inerte y estático como un montón de hojas de papel, y mucho menos la presión de necesitar aprenderlo.

Ahora mismo debería estar estudiando el examen que tengo dentro de unas horas, que lo llevo muy mal y sé que suspenderé, y será otra para julio, de lo que me autoconvenzo de que llegado ese momento sí me esforzaré lo que debiera, pero ahora no puedo controlar el no estar pensando en otras cosas.

Estar estudiando algo y ver que no se me queda me agobia, el ver que no avanzo, y que lo que ya doy por sabido en realidad no me lo sé... me agobia el ver la facilidad que tienen los demás, por mucho que digan "es ponerse". Yo no lo aguanto, llamádme lo que queráis, pero me supera... Soy capaz de ponerme a hacer cualquier cosa con tal de evadirme de estar leyendo algo que en el fondo no me interesa aunque sé que debería, y eso me desilusiona y me hunde aún más. Sé que no se puede seguir así y me agobio de pensar que aunque lo piense no soy capaz de llevarlo a la práctica, y que siempre digo "va, un esfuerzo", y no soy capaz de cumplirlo...

En el primer trimestre ya me quedé sin vida en julio y aún así no he tenido huevos para frenarlo en este, por mucho que me han dicho que me lo curre y lo agradezco, pero no he sido capaz por mi asquerosa dificultad de concentración en lo que no me gusta. Eso me hace recapacitar muchas cosas, ya que no se puede hacer una carrera así... sé que a la práctica me gusta, que el trabajo me gusta, pero el hecho de tener que poner a prueba mi capacidad de memorización para esto me mata.

Yo tengo una memoria de la que me sorprendo muchas veces, me acuerdo de todo lo de la vida cotidiana, de cosas al pie de la letra, de caras desde hace muchos años, de escenas de la vida en que nadie se fijaría, de frases literales, de momentos imborrables, de lugares, de qué pasaba exactamente en esos lugares en momentos determinados, de cosas que me cuentan, del contexto exacto de determinados momentos, de recuerdos lejanísimos, de experiencias de hace muchísimo, de momentos especiales exactamente como pasaron, del cole, del parvulario, de escenas y diálogos de películas, de imágenes, de nombres, de experiencias que me han contado otros, de detalles insignificantes sobre millones de cosas, de olores, de sensaciones en determinados momentos, de la cara que puso quien fuera ante lo que fuera, de cosas en que nadie se fijaría, de la ropa que llevaba alguien, del perfume de alguien, de actores, de canciones, de chistes, de gente que sólo vi un minuto hace años y aún recuerdo, de anécdotas mías y de otros, de secretos, de malas experiencias, del dolor exacto que sentí en los peores momentos, de miradas en ocasiones exactas, de lugares en que pasaron ciertas cosas, del momento del día, de expresiones y tonos exactos propios o ajenos ante determinadas experiencias, de contestaciones literales, de imágenes del pasado, de lugares en que no he estado en años, de...

Nunca me he quejado de mi memoria, la gente me dice siempre "cómo te acuerdas de eso?" y es que me acuerdo de todo, y todo se me queda grabado, pero... no sé utilizar la memoria para estudiar... Mi mente desconecta y se queda ligada al presente, al pasado o al futuro, pero no en lo que tengo delante. Puedo estar una hora leyendo y darme cuenta de que estaba pensando en otras cosas. La memoria me sirve para acordarme de detallitos pero que no hacen que uno apruebe.

No me quejo de la suerte que he ido arrastrando hasta ahora, porque si fuera por lo que he trabajado no me hubiera ido tan relativamente bien, pero es una suerte que no quiero, que no merezco y con la que no se llega a ningún lado. Sé que tengo que mentalizarme pero no sé cómo, y es algo que por el momento me supera y contra lo que tengo que luchar, lo malo es que esto llevo diciéndolo meses y llegado el momento no hay manera de hacer lo que tengo que hacer... me distraigo con todo, no me concentro nada y me agobia muchísimo ver cómo pasan las horas tremendamente rápido y absurdamente vacías.

En julio llevaré un carro, la mayor cantidad de suspensos en mi vida, y yo antes no era así... No sé qué me pasa...

No prometo que lo intente, pero intentaré intentarlo.

Fotolog, 02/04/2008

PD: Sé que nadie se leerá todo esto (sobretodo si tanto aburro), pero me da igual... me ayuda a recapacitar.

martes 29 de enero de 2008

A veces hace falta un abrazo


A Laura:

En días de reflexión como tú dices, o en días de bajón, a veces lo único que necesitas es un abrazo y notar que por lo menos alguien, y por lo menos en ese instante, está apoyándote y contigo. La grandeza de eso es lograr que sea muy a menudo.

Gracias por haber conseguido eso conmigo en muchas ocasiones. Y gracias por que esos abrazos sean reales y cargados de apoyo.

Otras veces y con otras personas el abrazo cambia de sentido y significa una necesidad de volver como antes, de unión, de añoranza, de sentimiento, de estar ahí y desear que no termine nunca, pero esos abrazos son distintos; sobretodo si son el camuflaje de una actuación despreciable, si son el engaño de una mentira extendida y mantenida, si son el intento de encubrir un acto delemnable, una tapadera de la corrosión interior de la conciencia de la persona que lo da, esperando mantener contento al que lo recibe.

Te doy las gracias por ayudarme a no pensar en ese segundo tipo de abrazos ni en quien los da, gracias por preguntarme lo justo y callarme cuando me paso, gracias por hacerme ver el resto de puntos de mi vida, gracias por enfocarme que siga con lo que va a ser lo más importante de mi vida, y gracias por mantenerme alegre aunque otros me hundan la vida por segunda vez. Gracias por hacer que esta vez no sufra tanto aunque no pueda evitar pensar, pero gracias por enseñarme a mirar por mí mismo y no por nadie que no lo merezca. Gracias por preocuparte sin pensar en el tiempo, la hora, el día o el momento que sea, gracias por ser transparente y contar las cosas, y sobretodo por no guardarte cosas que luego podrían estallar al crecer con el tiempo. Gracias por ayudarme a purgar mi mente y empezar a vivir libre, y darme cuenta de las cosas que tengo y voy a tener, y empezar a creer en ellas.

Un beso.
Tú sí que eres una grandísima persona.

Fotolog, 26/01/2008

lunes 14 de enero de 2008

¡Vigésimotercer Cumpleaños!


Como los más cercanos ya sabéis, el pasado día 8 de Enero cumplí la maravillosa edad de 23 años. Fue un gran día, pero la celebración general la guardé para este viernes día 18.

Ya os he ido diciendo cosillas, y ya está todo seguro. Ya sabéis que meter a tanta gente en un sitio a la hora que se necesite... es un poco complicado, pero ya he llamado al sitio y no me han puesto ningún problema. Si cambian los planes o lo que sea ya editaré esto con la información nueva, pero respecto al restaurante ya está confirmada la reserva.

Pues el plan como bien sabéis consiste primeramente en una cenita, bueno... cenorrio, porque somos casi 60 y más parecerá una cena de clase que de cumpleaños, ¡pero eso es genial! Después de la cena iremos a tomar algo y por último a alguna disco. Así los que no se quieran quedar a después de la cena, les obligaremos a tomar algo y una vez contentillos no hará falta convencerles para que salgan de fiesta, jeje.

Meter a casi 60 personas en un sitio y así improvisado, que no me imaginaba que vendría tanta gente, pues parecía algo difícil, pero ya está conseguido. Anita me habló de un sitio que a priori parece guay, lo que pasa es que aún no he podido ir y sé lo mismo que vosotros. Será en el restaurante El Puma, y está en Aribau 44, entre el Hospital Clínico y Plaza Universidad. Es un buffet libre pero de mayor calidad que el Fres-Co, con carnes a la brasa, pasta, pizzas, paellas, fideuás, etc., todo esto incluído. El precio ronda los 15€, sin incluir la bebida ni el IVA, pero no creo que suba mucho, y hay sangría (dato importante). La reserva la tenemos en zona de fumadores (lo siento por los no fumadores, pero tendremos que aguantar, jeje.). Os dejo la ficha del restaurante aquí donde tenéis información de cómo ir y esas cosas. De todas formas os pongo un mapa aquí. El metro más cercano es la parada de Universitat de la línea roja y lila, y subir Aribau. Quedaremos sobre las 22:30 porque 2 grupos tenemos clínica por la noche, así que los de los otros grupos que merienden bien.

Después de la cena, que calculo que acabaremos sobre las 00:00, podríamos ir al BB+, que es un pub que sale bastante rentable porque hay cubatas de 1litro bien de precio, y sale bien si se comparten. Está relativamente cerca, menos de 10 minutos a pata desde el restaurante, en Rosellón con Muntaner. Una vez llenos los depósitos ya hay varias opciones para salir de fiesta, pero me imagino que iremos al Nick Habanna porque hay fiesta de la uni que organizan los de 5º, así que si queréis ahorraros unos eurillos comprad la entrada anticipada si podéis. También se va a pata porque está en la misma Rosellón. De todas formas lo importante era reservar mesa (bueno, mesas supongo...) en el restaurante.

Ya cuento con que algunos al final se rajen, pasa siempre, pero de momento tengo apuntados seguros para la cena a 52, y hay varios que me habéis dicho que seguramente sí pero que espere a apuntaros en la lista por si acaso, esos ya me diréis algo. De momento somos:



● Yo
Parrilla
● Víctor
● Polvete
● Yebra
● León
● Piji (¡Increíble!)
● Cahuana
● The Rock
● Potri
● Caña
● Cris S.
● Elena
● Iris
● Martita
● Carlota
● Lidia
● Marc A.
● Oskr
● Krenn
● Kerol
● Núria R-Ll.
● Giru
● Miguel Ángel
● Javi N.
● Náger
● Marta C.
● Cere
● Guillem
● Javi A.
● Jose
● Cris B.
● Ryan
● Álvaro
● Alberto
● Lissy
● Marina
● Nuri
● Nina
● Piñola
● Anita
● Laurita
● Laia N.
● María Nav.
● Irantzu
● Marta B.
● Silvia
● Ana V.
● Carol (Laurita)
● Carlos (Carol)
● Alex (Laia N.)
● Gabri
(Anita)


Pues la cosa pinta muy bien, a ver si sale todo bien y nos pegamos una buena fiesta. Espero que os haya gustado la explicación, jejeje. Además es una forma de hacerle a mi página una buena publicidad.

Un saludo con vodka negro.

martes 1 de enero de 2008

[REC] vivida in situ

El cine español no me gusta... es difícil encontrar unas actuaciones brillantes, las historias y guiones en muchos casos dejan mucho que desear, el humor es garrulo y poco inteligente, y el miedo no es ni por asomo miedo. Pero [REC] tiene un toque americano que hace que suba sustancialmente mi interés por ella.

La fui a ver hace casi un mes con Maite y nos gustó mucho. Al estar grabada en primera persona te transmite ese clima inquietante de no saber qué pasa más allá de lo que ve el cámara. Los movimientos casi epilépticos de las imágenes de ciertas escenas hacen que te unas al desorden y a la desesperación de los personajes ante situaciones desconocidas y que les desbordan. Ese modo de filmación viene desde películas como El Proyecto de la Bruja de Blair ("The Blair Witch Project") y sigue en alza como veremos en febrero con el próximo estreno de Monstruoso ("Cloverfield"), y representa un filón para las películas de acción y terror, ya que transmiten una sensación de impotencia que con la filmación convencional es más difícil de transmitir.

La película es corta, pero bien estructurada y conducida. Para mi gusto tiene demasiados toques de humor, porque hay que recordar que es un film de terror que ha sido calificado como una gran obra dentro de su género, así que hay ciertos gags que podían haberse ahorrado. Las actuaciones convencen, con alguna excepción como la pésima interpretación de la madre de la niña y la sobreactuación de la reportera. Tiene un final previsible pero tenso, y cumple con creces lo que se propone. Le pondría un 7'5, que para ser una peli española no está nada mal. Jaume Balagueró ha hecho un gran trabajo, y se está convirtiendo en un director con gran peso en la industria cinematográfica española, como ya empezó con Darkness y Frágiles, y cuya consolidación es [●REC].

Aquí un vídeo de regalo, en el que el equipo de maquillaje enseña cómo prepararon al actor que hacía de niña Madeiros gigante:



Pues durante la película, aparecen unas imágenes de las calles de Barcelona antes de llegar al portal del edificio donde transcurre la acción, y Maite reconoció esas calles. Decía:

¡Sí! ¡Yo he estado ahí un montón de veces, y comíamos en un Pans que hay ahí al lado, y en esa tienda Queralt me he comprado un montón de zapatos! ¡Yo sé dónde está eso!
Así que al terminar de ver la peli, sobre la una y media de la madrugada, cogimos el coche y fuimos a ver dónde se rodó.

Maite me hacía de GPS, como siempre , y según llegábamos yo flipaba al ver las calles que había visto hacía unos minutos en el cine. Aparqué justo en el mismo sitio que aparcan los bomberos en la peli, y vimos el portal. Estaba todo oscuro, y cerrado, pero ver exactamente lo que salía en la peli nos transformó en críos que hacían el tonto delante de una puerta. Le dije a ella:
Va, asómate a ver si está la escalera.
Y no se atrevía, jeje. Pero al ir a asomarme yo me dió una sensación de canguelo pensando que como se moviera algo dentro me cagaba, jeje. Y vi la escalera, donde transcurre toda la peli. Prometimos volver de día cuando acabáramos los exámenes.

Pues dicho y hecho. El mismo día que acabamos los exámenes fuimos al portal de nuevo, a ver si podíamos entrar, pero seguía cerrado. Almenos tenía una parte de la vidriera abierta, y vimos claramete el interior. Nos sentimos muy frikis, como guiris haciendo fotos, pero estuvo de puta madre. Además, para una oportunidad que tenemos de ir al sitio donde han filmado una peli, sobretodo nada más acabar de verla, pues nos valió la pena. Para los que quieran ir, el edificio está en Rambla Cataluña 34, entre Consejo de Ciento y Diputación, y os dejo un mapa para los más frikis.



Esas son algunas de las fotos que saqué, que como yo no salgo nadie me creerá, pero ¡también estuve allí! jaja. Y fueron dos días geniales . Por cierto, feliz año y todas esas cosas que se suelen decir.

Un saludo en visión nocturna.

sábado 29 de diciembre de 2007

¿Cómo "paintinizar"?


Pues así es cómo se paintiniza. Ese maravilloso programilla llamado Paint que todo el mundo hemos usado para intentar currarnos algo y a final nos ha salido una caca pinchada en un palo.

Llevaba mucho sin actualizar, y he visto esta bobada que me ha gustado. Es más viejo que el cagar sentado pero bueno... Las próximas espero que sean algo más curradas, jeje.

Gracias a Shaggy (Paintkiller). Para verlo de nuevo pulsa F5.

Un saludo animado.